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Talleres y aventuras llenos de imaginación para explorar la Historia del Arte y disfrutar de los museos. Explora el Arte con los cinco sentidos #MADRID

`TERROR EN EL MONASTERIO DE SAN LORENZO DE EL ESCORIAL`

monasterioescorial

Aprovechando que ayer abría el monasterio de San Lorenzo de El Escorial de manera gratuita durante unas horas decidí acercarme a hacer una valoración de sus servicios al visitante y su programa educativo. Antes de la visita ojeando su web me di cuenta de que a pesar de cobrar la entrada general (10€ ) no informan al visitante de los servicios que pueden encontrar en sus instalaciones de manera que si vas con niños pequeños no sabes si tendrás cambiadores o una sala de lactancia, si hay actividades programadas para ellos o alguna visita especial para familias (que no la hay). Para personas con movilidad reducida solo sabes que puedes acceder parcialmente al conjunto del monasterio pero no hay más información sobre esas áreas que son accesibles para que puedas planear tu visita. El público regular tendrá que improvisar sobre la marcha lo que desea visitar y aprender, posiblemente la decisión será ver todo lo posible a matacaballo engullendo la poca información educativa que se ofrece  y siguiendo al grupo de turistas que lleves delante que va igual de perdido y desmotivado que tu. Casi nadie va a querer volver a entrar al monasterio pagando 10€ de nuevo (en el tema de la necesidad del acceso libre y gratuito a los museos e instituciones culturales entraré en otra ocasión), así que esta única oportunidad que tiene el monasterio de fidelizar a su público y dejar una huella en el visitante queda totalmente desaprovechada.

En resumen, que tienes que ir al monasterio de San Lorenzo con diez euros en el bolsillo para apoquinar tu entrada pero sin ninguna idea de lo que el Monasterio te ofrece para que tu visita sea más enriquecedora y cómoda y que te apetezca repetir.

Nos encontramos con un equipo de seguridad nada más entrar que te pide el bolso para pasarlo por la máquina y asegurarse de que no eres un criminal artístico. No hay un buenas tardes, buenos días, bienvenido al monasterio.  Anoto en mi cuaderno con tristeza estas primeras impresiones. Mal empezamos.

Dejando a un lado el valor histórico-artístico del monasterio y el buen estado de conservación en el que Patrimonio tiene el edificio por lo que sin duda hay que felicitarles, la visita al monasterio es fría y poco informativa. Deambulas de sala en sala, casi siempre con otro grupo grande de personas a las que los inmutables agentes de seguridad de las salas llaman la atención cada 100mt. por hablar y/o hacer fotos.

Si llevas carrito de bebé, a los 10 minutos ya has tenido que subirlo y bajarlo al menos 3 veces por escaleras, que bueno, es lo que hay pues es un edificio muy antiguo y no hay dinero para andar metiendo ascensores (director/a de Patrimonio, quizá es algo que se pueda apuntar a la lista de cosas por hacer), pero avísalo en web, haz un parking de carritos y ofrece de manera gratuita mochilitas portabebés.

El personal que ves en el monasterio no sabe dar ninguna información aparte de dar direcciones. No conocen la Historia ni las obras que alberga el sitio, no hay un puesto de información al que puedan referirte si quieres ampliar tus conocimientos o preguntar alguna curiosidad. Muchos de ellos estaban con el móvil o fuera fumando/hablando (quizá pillé la hora del descanso). Era última hora de la tarde y entiendo el posible cansancio al final del día, pero les vi desmotivados y sin ningún tipo de interés por el público que les visita (conociendo las condiciones de las subcontratas de los museos, entiendo su posición). El incluir mediadores culturales en sala en lugar/acompañando a los vigilantes podría ser una buena solución.

Las cartelas informativas son muy escuetas y más bien parecen reseñas apolilladas de un archivo histórico que trocitos informativos para un público crítico e interesado por la visita. No hay información adaptada a un público infantil y juvenil ni elementos interactivos o de juego para que el visitante explore la Historia del monasterio de una manera no lineal y pautada.

Podría continuar durante tres o cuatro párrafos más aireando mi descontento sobre la atención al visitante y la falta de recursos educativos pero prefiero dejarlo aquí y buscar el teléfono de don Manuel Terrón, su director, para invitarle a un café y ofrecerle una asesoramiento gratuito desde LEMON para hacer del monasterio un lugar en el que aprender, disfrutar y que te apetezca visitar de nuevo.

 



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